PAGAN EL BONO JUANCITO PINTO A NIÑOS DEL PROGRAMA EDUCACIÓN EN CASA

PAGAN EL BONO JUANCITO PINTO A NIÑOS DEL PROGRAMA EDUCACIÓN EN CASA
2017/12/01

Hoy se terminó de pagar el Bono Juancito Pinto a los niños de Educación Especial, que tienen discapacidad múltiple en un porcentaje mayor al 50 por ciento. La entrega se hizo con un suboficial de la Policía del Ejército, la directora del Centro de Educación Especial-Adaptación Infantil, Janeth Gemio y la técnica de Educación Especial de la Dirección Departamental de Educación, Eliana Clemente.

Los niños que recibieron este beneficio son los que están incluidos en el Programa Educación en Casa del Ministerio de Educación.  Esta es la primera fase y se empezó con 10 niños: dos pertenecen al municipio de Batallas, cuatro a la ciudad de El Alto y cuatro a La Paz. El pago se hizo casa por casa en presencia de los padres –en otros casos abuelos- a pesar de la dificultad que tiene cada uno de ellos, recibieron el dinero con una alegría, pues los niños que tienen discapacidad físico-motora dijeron que utilizarán el dinero para comprar zapatos, ropa y cubrir los gastos.  En cambio los tutores de los niños con parálisis cerebral dijeron que comprarán artículos de primera necesidad, como pañales.

“Me compraré paneteón, me gusta mucho, ah y también galletas”, dijo José Luis Mamani, del municipio de Batallas. Contó que este año aprendió el abecedario y a pronunciar varias palabras, “lo que no puedo es agarrar el lápiz porque mi mano está mal”, comentó.

En cambio Jhonatan Siñani, quien vive con sus padres en la comunidad de Calasaya, municipio de Batallas dijo que desea comprar un balón, pues le “encanta” el fútbol y pasar tiempo en la cancha cuando puede salir.

La situación real de cada uno de ellos es diferente, cada uno tiene que asumir diferentes tipos de retos que le pone la vida. Angélica Luisa Poma tiene discapacidad física-motora, recientemente murió su madre, la persona que ella más amaba. El golpe sentimental fue tan fuerte que decidió llevar y guardar el luto por su madre.

De acuerdo con el testimonio de su padre, Eugenio Poma, su madre era quien estaba pendiente todo el tiempo de ella, se encargaba de manejarla, alimentarla, cambiarla, bañarla y darle amor, pero con su partida quedó un vacío muy grande en ambos. “Estoy aprendiendo a cuidarla, tengo que aprender”, dijo don Eugenio.

“Es muy importante trabajar con la familia, pero el proceso lleva su curso, es lento”, señaló Clemente. Una de las mamás dijo: “Es la bendición que Dios me mandó y tenemos que luchar por ellos. Lo que me causa más pena es, ¿con quién lo dejaré cuando yo muera?”.

Las profesoras que pasan clases con este grupo infantil van hasta la casa del niño; sin embargo, no solo se encargan de la educación sino también de la motricidad y terapia familiar, cuando se presenta algún problema dentro de la familia.